Una evolución que nace desde el territorio
Yasuní Ecolodge nace como una evolución natural de nuestra historia en la Amazonía Ecuatoriana. Más que un cambio de nombre, representa una forma más clara y auténtica de comunicar lo que siempre hemos sido: una experiencia profundamente conectada con la selva, la biodiversidad y el territorio protegido por la Comunidad Kichwa Añangu.
Durante años, este proyecto ha permitido que viajeros de todo el mundo descubran uno de los ecosistemas más extraordinarios del planeta mientras apoyan directamente la conservación y el desarrollo comunitario. Hoy sentimos que era el momento de alinear nuestra identidad con aquello que realmente define esta experiencia: el Yasuní.
Un nombre que representa la esencia de la selva
El Parque Nacional Yasuní es uno de los lugares más biodiversos del planeta y uno de los últimos grandes refugios de vida silvestre de la Amazonía Ecuatoriana. Sus bosques albergan miles de especies de plantas, aves, mamíferos, anfibios e insectos, creando un ecosistema único donde la vida se manifiesta en cada rincón de la selva.

Por eso, adoptar el nombre Yasuní Ecolodge significa reconectar nuestra identidad con el territorio que da vida a esta experiencia. Queremos que, desde el primer momento, los viajeros comprendan que aquí encontrarán naturaleza intacta, fauna salvaje, aventura y una conexión real con la Amazonía.
Porque cuando alguien escucha “Yasuní”, no piensa solamente en un destino. Piensa en la selva en su estado más puro.
Una historia de conservación liderada por la comunidad
Hablar de Yasuní Ecolodge también es hablar de la Comunidad Kichwa Añangu.
Desde hace más de 30 años, la comunidad ha trabajado en la protección de este territorio, demostrando que el turismo sostenible puede convertirse en una herramienta real para conservar la selva y generar oportunidades para las futuras generaciones.

El regreso de especies emblemáticas, como el guacamayo rojo y verde, refleja el impacto positivo de este trabajo de conservación. Hoy, esta ave se ha convertido en un símbolo de biodiversidad, recuperación y esperanza dentro del territorio.
Cada experiencia dentro del lodge está conectada con ese propósito: proteger la selva mientras compartimos su belleza con el mundo.
Una experiencia auténtica en la Amazonía Ecuatoriana
En Yasuní Ecolodge, la aventura ocurre de manera natural en cada recorrido.
Las caminatas por senderos rodeados de vida silvestre, las torres de observación sobre el bosque, los recorridos en canoa y las visitas a saladeros permiten que los viajeros se adentren en uno de los ecosistemas más fascinantes del planeta y descubran la increíble riqueza de flora y fauna de la Amazonía Ecuatoriana.

Aquí, la experiencia no gira alrededor de un viaje convencional. Se trata de vivir la selva de una manera auténtica, cercana y profundamente inmersiva.
Más que un cambio de nombre
Yasuní Ecolodge representa una nueva etapa para proyectar con más fuerza nuestra identidad, nuestro territorio y nuestro compromiso con la conservación de la Amazonía Ecuatoriana.
Porque este lugar siempre ha sido mucho más que un lodge.

Es una historia de comunidad, biodiversidad y conexión con la naturaleza, y hoy, esa historia tiene un nombre que la representa mejor que nunca.


